Ha estado junto como la amiga que es desde hace unos años, y la quiero mucho. En serio. Sabe quien soy, cómo soy, y me acepta, no me juzga. Trata de que no me ponga más palos de los necesarios y me cuida. Amiga, estoy bien, ella me va a saber cuidar,... y yo a ella.
A veces quisiera que la vida le sonriera un poco más del lado del corazón que de lo profesional (ella baila swing como los dioses). Voy a citar a la señora del lavadero, con la que tanto hablo. Ella dice: a los hombres le faltan pelotas, no se la juegan! y si, tiene razón la veterana... ojo, no me voy a incluir en ese grupo, pero viéndola a A na se que es así, porque no puede ser que ella esté siendo maltratada de esa forma y no haya un cuerdo chabón para quererla como se merece.
Esta es una de esas veces en las que querría ponerme nuevamente la capa de Super Efe (c) para salir a salvarla de los pelotudos/as que la rodean.
